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El conflicto de Lear y los artistas

Durante el conflicto de Lear se desplegaron múltiples iniciativas de lucha. La creatividad surgió a cada paso, alimentada con la convicción de “los indomables”. Como parte de todas estas experiencias fueron también muchos los artistas que aportaron para que este conflicto triunfe.

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Durante los casi siete meses del conflicto de los trabajadores de Lear se desplegaron múltiples iniciativas de lucha. La creatividad surgió a cada paso, alimentada con la convicción de “los indomables” que con su ejemplo entusiasmaron y convencieron a miles. Como parte de todas estas experiencias fueron también muchos los artistas, creadores, plásticos, fotógrafos, realizadores audiovisuales, músicos, estudiantes de arte y actores que aportaron con distintas movidas artísticas y culturales para que este conflicto triunfe.

Mientras la “batalla cultural” del kirchnerismo se desnuda con su verdadero rostro, ser un telón para tapar las políticas de ajuste y represión a los trabajadores que se organizan. Mientras se impulsan shows o mega eventos para que el entretenimiento oculte la verdadera cara de Berni, su gendarmería y los ataques patronales. Mientras la oposición pinta de otro color el escenario para seguir ese mismo camino. Surgen nuevas iniciativas que buscan una confluencia de su producción artística y cultural junto a los trabajadores y los sectores en lucha, allí donde se gestan los cambios profundos. Muchas de estas actividades realizadas fueron reflejadas por La Izquierda Diario, en esta nota recorremos algunas de estas experiencias.

Arte e intervención

El arte junto a la lucha de los trabajadores

El arte vuelve a estar en las calles, junto a las luchas de los trabajadores, retomando su tradición más disruptiva.

¿Arte carancho inspirado en gendarmes artistas?

Estudiantes del IUNA realizaron una intervención artística en apoyo a los trabajadores de LEAR durante la movilización del 11/09/14 al Ministerio de Trabajo en la Ciudad de Buenos Aires. Se burlaron del gendarme carancho y el maléfico Dr. Berni, secundado por el espía Galeano.

Los payasos Karanchos

Los estudiantes y artistas del IUNA acompañaron de manera creativa la movilización de los trabajadores de Lear en el centro de la ciudad de Buenos Aires.

Los payagendarmes llegaron hasta Mendoza

Luego del escandaloso intento de la Gendarmería de “armar” una causa contra un automovilista que participaba de una manifestación en apoyo a la lucha por la reincorporación de los despedidos y despedidas de Lear, jóvenes artistas decidieron parodiar al “gendarme carancho”.

Impresiones de Sacco y Vanzetti

Los actores Fabián Vena y Walter Quiroz apoyan la lucha de Lear

Arte desde Neuquén a MadyGraf (ex Donnelley)

El artista plástico y obrero de la Cerámica Neuquén, Gustavo Cáceres, donó a Madygraf obras con motivos de la lucha de Lear

Marx en Sociales junto a los trabajadores de Lear y Donnelley

La Caja Roja, Ilustraciones para fortalecer la lucha

A través de distintas convocatorias de artistas plásticos, historietistas, ilustradores y dibujantes se realizaron distintas series de ilustraciones que acompañaron cada momento del conflicto

Los Rugidos de la Lucha
Imágenes realizadas por Artistas en apoyo a la lucha de Lear

Artistas se expresan por los despidos y la represión en Lear

Músicos con Lear

En recitales, festivales, por medio de las redes sociales, los trabajadores de Lear recibieron la solidaridad y el apoyo de músicos de todos los estilos.

René recibe un premio apoyando la lucha de Lear

El “Blues Maestro” Botafogo también apoya la lucha de Lear

Musas, rosas, rojas

Voces de músicos luego de la represión a Lear

Un eSka-P solidario

Ska-punk, lucha y solidaridad

MadyGraf junto a Lear difundiendo su lucha en el recital de Ska-P…

Oscura Cepa: desde El Carmen, Jujuy y la vida de trabajador

Fotografía y video. Las imágenes de la lucha

La victoria de la lucha en Lear en imágenes

Los fotógrafos de Enfoque Rojo junto a fotógrafos solidarios retrataron cada momento de la lucha durante todos estos meses. Sus imágenes permitieron ampliar la difusión y transmitir la enorme fuerza de lucha a lo largo de todo el país, y el mundo.

Campaña de videominutos: Imágenes para fortalecer la lucha

Para fortalecer la campaña “Familias en la calle nunca más” impulsada por las asambleas de trabajadores de Lear y Donelley, se largó la convocatoria audiovisual para realizar videominutos con esta temática.

Zona Industrial y TVPTS

Los realizadores audiovisuales de Zona Industrial y TVPTS aportaron videos de cada uno de los momentos de la lucha. Es difícil cuantificar todo el aporte audiovisual, distribuido en los canales de youtube dezonaindustrial, tvpts, y laizquierdadiario, ademas de muchos otros materiales que circularon por celulares. Sus imágenes fueron un aporte para difundir la lucha y amplificar la solidaridad, también sirvieron de pruebas para denunciar la represión y el espionaje del gobierno como el caso del “gendarme carancho”.

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De la Bienal de Venecia a las discusiones en el arte nacional

La Bienal de Venecia, una de las más importantes del mundo, existe desde 1875 y ya entrado el siglo XX se ganó las miradas internacionales y distintos países empezaron a instalar pabellones.

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Este año, en la 55º edición de la Bienal el director italiano Massimiliano Gioni, eligió el tema del “Palacio Enciclopedico” para la exposición central desarrollando la idea que todo el conocimiento humano puede estar en un edificio. Participan ochenta y ocho países de las muestras nacionales, y son muchísimos artistas que inundan toda la ciudad de Venecia. La Bienal se organiza con un pabellón central en el parque Giardini que consta con 30 pabellones permanentes y pabellones de alrededor, que los países pagan por  adquirir. Este año, se sumaron nuevos pabellones y por primera vez, la Argentina cuenta con un espacio en el Arsenale.

Metáfora o propaganda: la atracción del pabellón argentino

“Eva argentina: metáfora contemporánea”, es la principal obra del pabellón argentino, de la consagrada Nicola Costantino. La instalación consta de cuatro espacios. En el primero, una video instalación que muestra a Nicola transformada en Eva en momentos cotidianos e íntimos, hasta desde el balcón hablándole a las masas.  En el segundo espacio, se ve un dormitorio de la época donde en el espejo se puede ver a “Eva” arreglándose. La tercera parte, hay un espacio de cristal cerrado, en el que un vestido como corset de hierro recorre y choca por las paredes vidriadas constantemente. En el último espacio, dos reflectores iluminan una mesa de metal que estaba llena de hielos en forma de lágrimas que al derretirse se escurrían por un orificio produciendo un goteo constante.

Un instalación ambiciosa y muy buena; pero más allá que la novedad sea la representación de Evita utilizando elementos contemporáneos como una instalación y lo conceptual; la obra cobró relevancia en los medios internacionales por la intervención del gobierno.

La obra, había sido nombrada por Costantino “Rapsodia inconclusa”, pero la Presidenta le cambió el nombre por “Eva Argentina: una metáfora contemporánea”. Desde ahí,  las divergencias entre la política estatal y la artista se hicieron evidentes. Entre la propaganda reivindicativa y la metáfora.

La artista, al permitir el cambio de nombre de la obra abrió la puerta a lo que sucedió en la exposición, donde fue intervenida la misma. A la obra se le agregó una quinta parte, en un recinto cerrado con letrero de la Presidencia de la Nación, donde se proyectan tres documentales con escenas históricas de Eva Perón y también actos políticos actuales, reivindicando a “La Campora”.

El kirchnerismo con esto pretende dar una sola lectura de la obra, desnudando verdadera intención: hay “formas” y “formas” de representar a Evita, apropiándose de la misma. Ante esto, la artista y el curador, dieron una impotente respuesta poniendo el siguiente escrito: “El curador y la artista consideran este espacio innecesario y que puede confundir la interpretación de la obra”. Nicola declaró, “El curador y yo consideramos que es algo muy tendencioso. Ha sido un gran error del gobierno y ha caído muy mal. Mi intención es deconstruir esa imagen política y dogmática de Evita. Yo quiero presentarla desde un punto de vista más emotivo, íntimo y femenino”[2].

Pero el malestar del artista, no es por diferencias con el gobierno; sino por la mala crítica que recibió en los medios internacionales su obra al tener el “sello” de la Presidencia de la Nación. Tranquilamente Nicola podría haber bajado su obra, se podría haber negado a participar cuestionando  hasta el final la voz del estado en su obra y su utilización por el kichnerismo. Pero luego declaró: “Entiendo que es un error, no un uso político. No creo que alguien pueda ser tan torpe como para imaginar que se debe hacer política partidaria en la Bienal de Venecia”(3); lejos de un cuestionamiento más profundo a la injerencia estatal y la política que el gobierno lleva adelante, incluso la utilización política de su obra; la visión de la artista sostiene que el arte tiene que ser “apolítico” alejado de la realidad misma.

Los pabellones

La historia de los pabellones nacionales está marcada con fuego, su asignación fue dictada por la política internacional de los años 30 y por la guerra fría. Pero hoy en día, donde el arte es uno de los “negocios” a nivel internacional y un gran legitimador; los pabellones nacionales son muy cotizados. Se calcula que la Bienal se financia con más de 13 millones de euros cada dos años, donde mayoría proviene de patrocinadores y fuentes privadas.

Este año, la Argentina ha gastado dos millones de euros en la rehabilitación de la sala Arsenal que albergará el pabellón nacional por los próximos 20 años. Cristina Kirchner, el 29/05 por video conferencia inauguró el pabellón argentino, y se hizo presente en Venecia una comitiva de funcionarios y artistas, donde además se propuso una Bienal Argentina,  la tan mentada “Artepolis” ideada por Miguel Rep.

En su discurso, Cristina afirmó “que en los últimos diez años el PIB en cultura alcanzó en el país el 3,8% del total de la economía” y destacó que la década ganada en la cultura generó unos 200 mil puestos de trabajo directo, otros 200 mil de empleo indirecto y que diez millones de argentinos disfrutaron de los 26 museos nacionales” [1] Pero más allá de lo que diga Cristina, la mayoría de los argentinos vive otra realidad.

¿Es esta una década ganada para la cultura?

En estos diez años de Kichnerismo, los que siguen accediendo al arte y la cultura siguen siendo los mismos sectores. No importa que en las fechas patrias haya grandes espectáculos, donde el pueblo participa como un mero espectador pasivo,  si en el día a día los trabajadores y el pueblo pobre están por fuera de esta realidad.

Sigue primando la precarización laboral, los contratos eventuales, miles de jóvenes dejan la vida en las fábricas por los altos ritmos de producción. Ni hablar de los salarios que no alcanzan a cubrir la canasta familiar.  Si no hay tiempo para el ocio, la década ganada para la cultura sigue siendo para unos pocos, para los que en estos diez años hicieron fortunas, para los empresarios y las clases pudientes.

En la educación artística los datos son claros. La universidad más importante de arte de Latinoamérica, el IUNA, está en emergencia edilicia y presupuestaria desde el 2005. De nueve departamentos, sólo dos cuentan con edificios propios, el resto no cuenta con las condiciones necesarias para la cursada y se gastan miles de pesos en alquilar espacios que no son aptos  (y tampoco se pueden arreglar porque son alquilados). Los edificios históricos como el museo de calcos de la Cárcova y la Prilidiano Pueyrredon no se usan porque, el primero está en refacciones desde el 2006 y el segundo corre peligro de derrumbe desde el 2010.

La situación no cambia mucho en los terciarios de arte. Los ISFAS se cursan en edificios que tampoco cuentan con las condiciones necesarias de cursadas, y las escuelas municipales no tienen edificios propios corriendo siempre el riesgo de que se cierren las carreras. .  Además la problemática de los planes de estudios interminables. Es decir, el presupuesto destinado para el arte y la cultura está en función de los grandes eventos gubernamentales, en vez de estar destinado a la educación de nuevos artistas y profesores, y en que nuevos sectores puedan acceder al goce de la cultura y la formación

Mientras que en los medios se habla del “gran arte”, de los grandes eventos internacionales del arte como la Bienal de Venecia, la creación y la imaginación están muy separadas de la vida cotidiana de millones, que estén en Argentina, Italia, o India, se levantan todos los días con una misma rutina: cumplir con largas jornadas de trabajo en el mejor de los casos o rebuscárselas para llegar a fin de mes.

La discusión de la Bienal y la intervención del gobierno, demuestra que más allá de los posicionamientos políticos de los artistas, que el arte y la cultura está lejos de ser libre en esta sociedad basada en la desigualdad, la impunidad y la represión a los que luchan. Un arte verdaderamente libre, tiene que cuestionar los límites del mercado y su utilización, aspirando a unir el arte con la vida.

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[1] Clarin 29/05/2013 “Cristina inauguró por video conferencia el espacio argentino en la Bienal de Venecia”
[2] BBC 04/06/2013 “Venecia, Borges y un polémico pabellón argentino”.
[3] Perfil 09/06/2013 “Cristina pidió otro final para Evita, pero politizaron mi obra”

Cultura con clase, cifras argentinas

Según un informe de la Secretaria de Medios de la Nación, entre las actividades que la gente desearía realizar y no puede, el cine y el teatro ocupan el segundo y tercer lugar, y más de un 50% no accede por falta de dinero. 

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Según otra encuesta de la Secretaría de Cultura porteña realizada en La Boca, Barracas, Parque Patricios, Nueva Pompeya, Villa Soldati y Lugano, un 40% de los niños y más del 60% de los adultos nunca fueron al cine. En cuanto al teatro, las cifras rozan un 100%. Las “estadísticas oficiales” muestran que sólo un 35% del total de la población concurre al cine y alrededor de un 10% al teatro. A su vez este público corresponde en su mayoría a sectores socioeconómicos altos y medios, habitantes de capital federal y gran Buenos Aires. Los mismos estudios marcan que, 9 de cada 10 argentinos dice poseer al menos 1 libro en su casa. Pero a su vez explican que una “biblioteca” consiste en al menos 50 libros, y tan sólo el 25% dice tener esa cantidad de volúmenes. El 46% de la población leyó al menos un libro en el último año, el 54% no leyó ninguno. Entre los lectores también se destacan los de nivel socioeconómico alto y que residen en capital y Gran Buenos Aires. El resto, como en todas las demás áreas, son de nivel socioeconómico bajo y cada vez más alejados de la capital federal. Mientras la inversión anual per cápita en cultura del sector público en la Capital Federal es de aproximadamente 90 pesos, en el resto del país es de un promedio de 5 pesos. Rosario, Córdoba y Mendoza llegan a los 20 ó 25 pesos.

Las cifras muestran que el acceso a la cultura en nuestro país no escapa al esquema general de desigualdad. Por otro lado, la presentación del gobierno para esta información es una verdadera burla: “Los resultados de este trabajo de campo de Consumos Culturales en la Argentina parecen indicar que nuestro país va en camino de superar la recesión…”

Es que el gobierno de los Kirchner busca utilizar distintas iniciativas culturales para esconder la continuidad de las políticas de ajuste y entrega. Se inauguran museos de “derechos humanos” en ex campos de concentración, mientras Julio López sigue desaparecido! Se busca “cooptar” artistas populares para distintos eventos, pero detrás de los megarecitales, los Congresos de Cultura o los conciertos en la Casa Rosada, se mantiene una realidad que prosigue el camino de concentración y elitización de la producción y difusión cultural y artística. Gobernadores como el “socialista” Binner de Santa Fe también siguen este camino. La ciudad de los inundados, auspicia ciclos de cine con documentales críticos de la situación latinoamericana, mientras apoya los reclamos de las patronales agrarias!

En definitiva, es todo un “uso” de los recursos del arte y la cultura en función del consumo de las clases medias y sectores acomodados de las grandes ciudades, para disfrazar un sistema que nada da a las masas. Actualmente en la Argentina son los grandes empresarios como Fortabat –que acaba de abrir su propio museo-, Constantini del Malba, o el grupo Roggio, quienes tienen el control, movimiento y circulación de gran parte de las obras de arte.

En el campo cinematográfico las 5 distribuidoras extranjeras más importantes concentran el 75% de la recaudación y los espectadores. En cuanto al origen de las películas, se ve una clara predominancia del cine norteamericano. “Mientras la recaudación anual muestra un aumento progresivo, llegando en 2007 a un récord histórico, la cantidad de espectadores muestra un descenso ininterrumpido desde el 2004, probablemente asociado al aumento del precio de las entradas”.

Con respecto a la edición de libros, las 20 firmas nacionales más importantes (casi todas de capital extranjero) concentran el 50% de la producción y tres cuartas parte del mercado. Ellos deciden qué se publica o qué no; promueven éxitos comerciales, o marginan géneros menos “vendibles”. La situación argentina es sólo un ejemplo, es el capitalismo quien le cierra el camino a la cultura, en medio de su crisis sólo cabe esperar que se profundice esta situación.

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El arte esta en otra parte

Nuevas experiencias en el arte y la cultura surgidas al calor del 19 y 20 de diciembre del 2001.

Esta nota no tiene el objetivo de ser un aporte teórico ni un análisis estético. Simplemente trata de un recuento de la “historia reciente”, para hacerla consciente, para criticarla, y para continuar experiencias. Porque fueron nuevos tiempos sociales los que renovaron y seguirán renovando las prácticas artísticas y culturales, y porque a su vez son éstas quienes pueden y necesitan buscar la forma de influir en los nuevos tiempos. Lo que sigue intenta ser un aporte más para continuar un camino de crítica a la cultura dominante iniciado por decenas de grupos e individuos en los últimos tiempos.

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I – Argentina, nuevos tiempos

Cuando las ideas de los años ´90 fueron tiradas por la borda en nuestro país de la mano de las movilizaciones populares de diciembre del 2001, una nueva creatividad dejo atrás su timidez y comenzó a expresarse. En cada esquina con el surgimiento de las asambleas populares, en las fábricas ocupadas y puestas a producir por sus trabajadores, en la unidad cotidiana de los distintos sectores populares. Cuando lo excepcional e insólito se volvió cotidiano, los sectores más sensibles al arte, la cultura y la comunicación respiraron por fin nuevos aires y con pulmones llenos comenzaron a andar. Pasaron dos años y meses de aquellas jornadas, se sucedieron avances, retrocesos, trampas y laberintos, pero algo quedó claro, ya nada volverá a ser como antes. Una nueva realidad buscó expresarse y se adueñó de las cámaras de jóvenes cineastas, de los textos de nuevos periodistas, se ofreció como fuente de inspiración a nuevas canciones, poesías, historietas y obras de teatro. Retomó del pasado lo que estaba vivo, aunque olvidado y volvió a unir el arte y la política. Surgieron cientos de iniciativas para comenzar a dar pelea a la maquinaria cultural engendrada en una década plagada de ideología individualista y posmoderna. Los nuevos pasos en el arte y la cultura se multiplicaron en cientos de experiencias, y dentro de ellas el campo audiovisual fue uno de los más expandidos y desarrollados. Las cámaras de video y las nuevas tecnologías aportaron a difundir y mostrar esta nueva realidad. Agrupados en colectivos, grupos o con realizaciones individuales, en distintos puntos del país y unidos a distintos sectores en lucha, una nueva oleada de cineastas y videastas anclados en una nueva perspectiva irrumpió para quedarse. Los sectores sensibles al arte y la cultura encontraron genuina libertad de expresión de la mano de quienes enfrentan las miserias de este sistema. Los trabajadores y los sectores populares en lucha encontraron un nuevo aliado.

Dentro de incontables ejemplos de colaboración que se desarrollaron luego de diciembre de 2001, uno de los más destacados fue el proceso que se desarrolló alrededor de dos importantes fábricas ocupadas por sus trabajadores, Brukman y Zanón. Desde la producción de varios videos reconocidos internacionalmente sobre distintos momentos de la lucha, pasando por obras de teatro y proyecciones realizadas en la fábrica, hasta el desarrollo de eventos culturales en momentos clave como la “Semana Cultural: Arte y Confección”, realizada desde las carpas de la resistencia en Brukman, o el Certamen Experimental de Arte Independiente, realizado en forma conjunta entre distintos grupos de artistas, estudiantes y docentes con los trabajadores de Zanón y el MTD Neuquén, en tres sedes, el obrador del MTD, el Sindicato Ceramista y la Casa Marx.

II – La experiencia audiovisual

Por los agitados días de enero de 2002 se funda el colectivo Argentina Arde. Como una de las tantas “asambleas populares”, pero esta vez integrada por artistas, periodistas, fotógrafos, videastas, con su propia identidad de producción artística, cultural y de comunicación. Dentro de quienes impulsaron esta iniciativa se encontraban grupos que ya venían trabajando desde años anteriores como Boedo Films que atravesó toda la década menemista produciendo documentales sobre las distintas luchas de los trabajadores en esos años, Cine Insurgente que contaba con la realización del documental “Diablo, familia y propiedad” o el grupo Contraimagen que desde 1997 realizó distintos trabajos sobre Derechos Humanos y luchas de los trabajadores, y también nuevos grupos que cobraron auge y dinamismo al calor de los hechos del 2001 como Indymedia, Grupo Venteveo y otros. Se forman comisiones de trabajo y se llegan a editar varios números de un periódico, varios video- informes y realizar distintas acciones callejeras. Son distintos grupos de realización los que aportan materiales para los video-informes: Alavío, Contraimagen, Ojo Izquierdo, Ojo Obrero, Boedo Films, Cine Insurgente, Indymedia. La experiencia atraviesa muchas de las contradicciones que recorren las asambleas populares y luego de profundos debates y prácticas contrapuestas entre los integrantes se disuelve tomando cada sector distintos caminos. Los propios límites que marcaron al proceso de diciembre de 2001, como la falta de intervención y protagonismo de la clase trabajadora y las distintas posturas de tipo autonomista se expresaron en este ámbito. Para “Que se vayan todos” no eran suficientes las asambleas populares, los cacerolazos o alianzas de “piquetes y cacerolas”.

Para combatir el poder de los medios de comunicación masiva no era suficiente una “contrainformación” en general. Así la producción de los grupos se dirigió a unirse a los diferentes proyectos políticos en juego, a los distintos movimientos sociales y organizaciones que plantean diversos caminos para continuar el movimiento de diciembre. Algunos se agrupan en el llamado “cine piquetero”, otros vuelven a una producción individual y comercial utilizando al “conflicto social” sólo como cartel para ser invitados a festivales o cursos en el exterior, otros exploran nuevas formas y otros se unen a los distintos procesos de lucha del movimiento obrero. Se producen trabajos reflejando las experiencias de los movimientos de desocupados como el Ojo Obrero que sigue el itinerario de la Asamblea Nacional de Trabajadores y las distintas luchas del Polo Obrero, el grupo Alavío que registra distintos momentos de organización de los MTD, el colectivo Indymedia que realiza una producción sobre la represión en Avellaneda. Otros grupos como Boedo Films, Contraimagen, Ojo Izquierdo, comienzan a seguir de cerca el proceso de ocupación de fábricas con los casos más emblemáticos de Zanón y Brukman. Pero a lo largo del país surgen otros grupos y realizadores independientes como los rosarinos de La ConjuraTV o Santa Fé documenta y muchos otros que comienzan a buscar las imágenes de la nueva Argentina post-2001. Surgen espacios alternativos de difusión como las proyecciones en asambleas populares, barrios, facultades, etc.

El ejemplo más interesante en el sentido de difusión alternativa es el de la película “Raymundo” de Ardito y Molina, un excelente trabajo documental que narra la historia de vida del cineasta desaparecido Raymundo Gleyzer, que no se estrenó comercialmente, sino que fue recorriendo un circuito alternativo e independiente a lo largo de varias provincias del país. Una de las experiencias que continúa el sentido colectivo y que expresa un aporte nuevo en esta nueva situación, es la conformación de KINO-Nuestra Lucha. Durante el 2do. Encuentro de Fábricas Ocupadas realizado en septiembre del 2002 en la fábrica Brukman, con la participación de los obreros de Zanón, Brukman y de distintas fábricas y sectores se decide lanzar a la calle el periódico obrero Nuestra Lucha, y en el mismo sentido se conforma una comisión de medios de este encuentro desde donde surge la idea de impulsar un colectivo que produzca las imágenes de esta propuesta de los trabajadores. Poco después se realiza la 1er. Asamblea de KINO también en la fábrica Brukman de la que participan los grupos Boedo Films, Contraimagen, Ojo Izquierdo de Neuquén, Humberto Ríos, Virna Molina y Ernesto Ardito, integrantes de Indymedia, estudiantes de Cine Documental de la Universidad de las Madres, estudiantes y videastas independientes. En esta reunión se remarca la necesidad de ser un colectivo que se integre orgánicamente al movimiento impulsado por los trabajadores. Se destaca que cuando son los trabajadores los que comienzan a impulsar una iniciativa independiente y clasista para organizarse y combatir a las direcciones burocráticas como se expresa en el periódico Nuestra Lucha, la producción de un noticiero obrero debe ser una parte integral de este proyecto.

Las conclusiones de experiencias anteriores como Argentina Arde, marcaron las diferencias con esta nueva experiencia. Esta vez no se trató de unirse sólo para realizar una tarea de “contrainformación en general” como en aquel momento, sino de comenzar a transitar un camino consciente junto a un sector de trabajadores que se plantea la importante tarea de combatir a la burocracia sindical, retomar las mejores experiencias clasistas y plantear claramente la “independencia de clase” como perspectiva. Así se da impulso a la realización de los distintos números del KINO. El primer Noticiero incluye los trabajos: “Zanón, escuela de planificación” del colectivo Ojo Izquierdo de Neuquén, “Lavalán, Valentín Alsina” y “Control Obrero” de Contraimagen y Boedo Films, “Construcción” de Contraimagen, “Aportes” de Boedo Films. Luego se realiza una edición especial sobre Brukman con los trabajos “Control Obrero”, “La fábrica es nuestra”, “Obreras sin patrón”, que tuvo un importante papel en la difusión de los hechos de represión a las trabajadoras de Brukman a nivel nacional e internacional. El segundo número del noticiero incluye un trabajo sobre las inundaciones de Santa Fe, un informe sobre la proyección de Los Traidores en Grissinópoli, un corto contra la guerra de Irak y el video “Nuestras voces, nuestros cuerpos, nuestras vidas”, sobre el Encuentro de Mujeres en Rosario. También se editó un especial sobre Zanón con “La fábrica es nuestra”, se realizó un importante trabajo sobre la “Huelga del Subte” y recientemente se realizaron las producciones “Mineros, la tragedia del turbio”, y “ARS, triunfo de delegados por sección”. En esta última etapa quedó pendiente la realización de un trabajo sobre la lucha de los trabajadores de Zapla, ya que durante el registro documental realizado junto a los trabajadores en huelga la policía incautó parte del material impidiendo así por esta vía que las imágenes de esta heroica lucha se difundan en el resto del país.

III – En otras partes

Las trabajadoras de Brukman demostraron, entre muchas otras cosas, que pueden hacerse cargo de una fábrica, y, como planteó Celia Martinez, también podrían hacerse cargo del país. Desde este lugar de la historia pudieron despertar también el entusiasmo, la energía, la creatividad, el interés de decenas de artistas, de todas las disciplinas, que a lo largo de la lucha de Brukman fueron realizando distintas experiencias. En el mismo sentido los trabajadores de Zanón convocaron grupos musicales como la Bersuit, Ataque 77, inspiran guiones de documentales nacionales y extranjeros y agrupan también en sus puertas a nuevos músicos, plásticos, cineastas, estudiantes, que ponen sus producciones allí, “al lado de quienes pueden cambiar la historia”. “Las obreras sin patrón” se convirtieron en protagonistas de varias producciones audiovisuales, abrieron también las puertas al teatro y al cine dentro de la fábrica. Se puso en escena la obra “La Madre” de B. Bretch (basada en la novela de Gorki), adaptada a personajes del conflicto actual, fue de una gran importancia para los actores que podían llevar una producción de gran contenido crítico a la sociedad de clases a un escenario real desde donde se practica esa crítica, y los trabajadores la recibieron con en- tusiasmo y para muchos de ellos ese fue su primer acercamiento al teatro. La misma noche se proyectó la película Raymundo por primera vez en Capital y en la charla posterior los realizadores reivindicaron pasar la película en la fábrica ocupada como parte de la continuidad de la generación de Gleyzer y los cineastas revolucionarios de los ´70. Así a lo largo del conflicto otros ejemplos se sucedieron como los “Maquinazos por Santa Fe”, donde con las máquinas de coser en la calle se confeccionaban prendas para los inundados, organizado por las trabajadoras contra el aislamiento de la coyuntura electoral y con la colaboración de artistas independientes.

La realización que congregó a la mayor cantidad de artistas de distintas disciplinas en torno a la defensa de Brukman fue la Semana Cultural “Arte y Confección”, durante el año 2003 en medio de la pelea por la vuelta a la fábrica. Organizada por los grupos integrantes de Kino-Nuestra Lucha, junto con TPS (Taller Popular de Serigrafía), y los grupos Arde Arte, ETC, Intergaláctica, Rosita Presenta, Soledad y compañía, y artistas y colaboradores de distintas disciplinas, la Semana Cultural se realizó a partir del 27 de mayo en la carpa que sirvió de acampe para la resistencia. La convocatoria planteó la solidaridad con la lucha de las trabajadoras desde un ángulo de total libertad en la creación artística. La semana comenzó con una muestra fotográfica y nuevamente con la proyección de Raymundo con un debate posterior. Continuó los días siguientes con charlas sobre el movimiento de mujeres; sobre literatura, a cargo del crítico Noé Jitirk; se realizó también una mesa redonda sobre “Clase obrera, formas de lucha y organización”, en la que expusieron Naomi Klein, Osvaldo Bayer y los historiadores Alejandro Schneider, Daniel Campione, Alicia Rojo y Josefina Martínez. En la parte musical se contó con todos los estilos: tango, bandas de rock y música popular . También se proyectaron películas en pantalla gigante con una sección especial sobre Fernando Birri con “Los Inundados” y “Tiredié” (en referencia a las negligentes inundaciones de Sta. Fe que se reproducen desde hace 50 años igual) y se realizaron diversos talleres de armado de muñecos, talleres literarios, obras de teatro, muestras fotográficas y de artes plásticas Arte y Confección no sólo tuvo el mérito de reunir a gran cantidad de artistas con un objetivo común y concreto de apoyar una lucha obrera, sino que también sirvió de espacio para la reflexión sobre su propia práctica y la relación del arte con la política y la lucha de clases como se expresó en el Encuentro de Arte y Conflicto. Allí más de una decena de artistas e historiadores expusieron sus ideas sobre la situación del arte y la cultura en la actualidad y la relación a lo largo de la historia del arte y la política. Participaron integrantes de los grupos GAS-TAR, Ca.Pa.Ta.co, Arte al Paso, las historiadoras Ana Longoni y Andrea Giunta, integrantes de Contraimagen y artistas y comunicadores independientes. Para algunos de sus impulsores fue una continuación histórica de Tucumán Arde, pero más importante aún por realizarse en el mismo espacio físico del conflicto. La Semana Cultural por Brukman, junto al Certamen de Neuquén, fue uno de los eventos artísticos más importantes de apoyo a una lucha obrera en los últimos tiempos. Logró rodear de solidaridad y dar una amplia difusión al conflicto de las trabajadoras, que continuaron resistiendo hasta diciembre cuando al fin pudieron entrar nuevamente a la fábrica.

En el mes de marzo de este año la ciudad de Neuquén fue el escenario de otra importante iniciativa: el 1er Certamen Experimental de Arte Independiente: “Latinoamérica Arde”. Esta vez la muestra se desarrolló junto a los obreros de Zanón y en apoyo a trabajadores desocupados del MTD que sufrieron una brutal represión policial en noviembre del 2003 por parte del gobierno de Sobisch. Por esto “Contra la represión y la impunidad” fue la principal consigna de convocatoria. Impulsado por los grupos el Ojo Izquierdo, Rojo Kelv, estudiantes y docentes de Bellas Artes, obreros de Zanon, Taller de Serigrafía y programa Resistiendo (Juv. MTD), artistas independientes de Neuquén; Metric (Mendoza), Contraimagen, Grupo Boedo Films, realizadores del film ‘Raymundo’ (Capital), con el apoyo de Los Nuestros, Taller Popular de Serigrafìa (TPS), Los Interventores (Capital), el CeProDH y otros, y con el auspicio del Sindicato Ceramista y la Juventud del MTD-Neuquén, se desarrolló este certamen. “Este certamen es el fruto de la unidad y el esfuerzo de trabajadores ocupados y desocupados, artistas, estudiantes y comunicadores. Bienvenidos entonces, a la muestra interdisciplinaria de arte militante, que no sólo busca expresar la realidad, sino que pretende TRANSFORMARLA”, decía el programa de actividades. Durante cuatro días se sucedieron muestras plásticas, recitales, títeres, artes callejeras, fotografía, diseño, proyecciones, poesía, teatro, danza y charlas debate en las tres sedes del evento: el sindicato ceramista, el obrador del MTD y la Casa de Cultura Karl Marx. Casi un centenar de artistas, más de 250 obras, decenas de notas en diarios, radios y televisión regionales que reflejaron diariamente las distintas actividades y el punto de encuentro de los artistas que buscan un compromiso real con las luchas de los trabajadores y sectores populares. Se estrenó “Raymundo”, se proyectaron “La Cuarta guerra Mundial” Y “La revolución no será televisada”. Entre la música de los Santos Inocentes, Los Nuestros, Sin Neuronas y Metric, se escucharon las palabras de los obreros de Zanón y los jóvenes del MTD, como Pedro “Pepe” Alveal, el jóven que perdió un ojo por la brutal represión policial, y que desde el escenario ante más de mil doscientos jóvenes reivindicó y agradeció a todos por la realización del evento. Para finalizar se realizó una Asamblea Abierta con obreros, artistas, estudiantes y vecinos donde se debatió sobre diversos temas como la necesidad de una coordinadora de grupos de artistas; sobre la coptación del artista y su producción por parte del régimen; la centralidad de la clase obrera como única capaz de llevar hasta el final la lucha por la liberación del arte y la humanidad, entre otros; y sobre la necesidad de continuar esta experiencia. La realización del Certamen en Neuquén mostró la potencialidad de la actividad artística y cultural para rodear de apoyo las luchas obreras y enfrentar el aislamiento, entendiendo esta unidad como parte de la misma lucha y perspectiva.

“Queremos llevar nuestras obras junto a quienes con su obra diaria sientan las bases para una cultura verdaderamente nueva, a los trabajadores que dijeron basta a la humillación y tomaron las fábricas en sus manos, a los millones de desocupados que luchan por trabajo genuino, a las mujeres que alzan su voz contra la opresión cotidiana, a los estudiantes que se animan a cuestionar la academia, porque creemos que sólo junto a ellos podremos invertir el (des) orden establecido. Juntos podemos resistir los intentos del gobierno de institucionalizar todo lo que hay de nuevo en la cultura”. (fragmento de la convocatoria al Certamen)

IV – El “retorno a la normalidad”

Los verdaderos dueños del poder en nuestro país tomaron cuenta muy seriamente de los nuevos aires surgidos de aquel diciembre del 2001. No podían esperar mucho, ni dar tiempo a que se siga desarrollando. Primero fue Duhalde con la devaluación, la represión y la contención social. Luego llegan las elecciones y poco a poco consiguieron presentar a la sociedad un nuevo personaje que termine de encauzar la “protesta social” llevándola de las “calles” al “palacio”. Con la especial colaboración de la burocracia sindical concentrada en la tarea de impedir que el conjunto de los trabajadores pueda comenzar a plantear una salida propia, las clases dominantes se cambian su disfraz y empiezan una nueva etapa. El presidente Nestor Kirchner a su servicio, como bien lo describe el periodista Lopez Echague, es “El gran prestidigitador”, que llegó a su puesto con un 20% de los votos, de una sociedad hastiada del circo de los políticos capitalistas, y, que a través de distintas maniobras y especiales colaboraciones, pudo alcanzar hoy casi un 70% de popularidad. “El gran prestidigitador clama una y otra vez: no pagaremos la deuda externa a costa del hambre de los argentinos; luego gira tres mil millones de dólares al FMI, el veinte por ciento de las reservas del país, y los espectadores, víctimas del letargo, celebran sonoramente ese engaño camuflado de éxito. Entretanto, en los próximos meses, los millones de extras muy probablemente habrán de recibir, como todo fruto del provechoso acuerdo, ajustes, recortes, caída del poder adquisitivo, desdén, congelamiento de salarios, aumentos en las tarifas de los servicios públicos. Algunos intelectuales gastan palabras y posan para la fotografía en el hall de la Casa Rosada …” Así un importante número de intelectuales, artistas, periodistas, académicos, organismos de derechos humanos, críticos, etc. pasaron rápidamente de elogiar a las asambleas populares por su convocatoria espontánea, por su carácter de movimiento, por su novedosa forma de organización, a “adular” los gestos y discursos del señor K. Una gran maquinaria de engaño que congregó un ejército de bufones serviles sus órdenes. Grandes puestas en escena como el acto de recuperación de la ESMA o el megarecital del 25 de mayo fueron iniciativas del gobierno para que la cultura y los derechos humanos den un “respaldo” a sus políticas. Para continuar este juego de engaños, en el terreno de la cultura y el arte también se presenta un discurso por un lado y se expresa una realidad muy distinta por el otro. El suplemento cultural del diario Clarín festeja un supuesto surgimiento de “Cine Social para la era K”, y el suplemento NO del primer medio de comunicación oficialista como lo es hoy Página 12 plantea que “Los recientes estrenos, (refiriéndose a Memoria del Saqueo de Solanas, Juicio a las Juntas de Rodriguez Arias, Nietos de Avila y El tren blanco de Giménez y García, ndr) marcan la llegada del mundo documental a una etapa profesional: fueron estrenados en 35mm y en pantalla de cine, cuando el rubro parecía destinado al ostracismo del video…”, “El momento y este cierto auge no parecen casuales: el recordatorio del golpe de estado (1976-1983) de ayer, el clima político inspirado en la general aprobación de la gestión del presidente Kirchner y cierta maduración narrativa y estética, ambientan los estrenos documentales…”. Pero mientras estos medios nos quieren hacer creer que el “cine social” tiene un lugar en el gobierno de Kirchner, la verdad es que la gran mayoría de los jóvenes videastas y cineastas que estuvieron el 19 y 20 y que acompañaron con sus imágenes los distintos movimientos sociales, siguen hoy destinados al “ostracismo del video”, ya que acceder a un subsidio del INCAA, o conseguir fondos para producciones independientes en la argentina pos devaluación, y con un presupuesto bajísimo para cultura, sigue siendo una tarea inmensamente difícil. La nueva cultura del “estilo K” siguen siendo las entradas carísimas para todos los espectáculos, incluido el cine y los bajos presupuestos para Educación y Cultura, el manejo arbitrario de los subsidios estatales a las producciones artísticas, el “oficialismo” de los medios de comunicación en manos de los monopolios o la censura del canal estatal que prohíbe la salida al aire del film “Los Traidores”, los bajísimos sueldos de los trabajadores estatales del arte y la cultura. La era K sigue garantizando la continuidad de los negocios de las grandes productoras y los mercenarios del arte, para quienes la crisis económica y la devaluación pueden ser también una oportunidad comercial. Los artistas verdaderamente independientes y críticos no tienen, ni tendrán un lugar en este “capitalismo serio” como gustan llamarle. La mayoría de la sociedad, los trabajadores, los desocupados y los sectores populares viven la cultura real y cotidiana del hambre, la represión policial y la flexibilización laboral. Mientras tanto la cultura del engaño encuentra sus aliados en los grandes medios de comunicación que inundan con series televisivas, telenovelas, talks shows o programas especiales sobre “seguridad” y el señor Blumberg, los escasos momentos libres.

V – La lucha continúa…

En los últimos meses nuevos “actores” se dispusieron a ocupar el escenario de las calles del país. Encabezados por el señor Blumberg junto a los sectores más reaccionarios, los medios de comunicación y el gobierno se escuchan los mismos reclamos: castigo y escarmiento a los luchadores populares; más seguridad, o sea más policías en las calles y un creciente ataque a los derechos democráticos. Esta nueva “agenda” tiene por objetivo esconder los verdaderos problemas que enfrenta la gran mayoría, la desocupación, el salario, la falta de salud y educación. Las causas que dieron origen al movimiento de diciembre, a las asambleas populares, los piquetes y cortes de ruta, las fábricas recuperadas, no sólo se mantienen sino que se profundizan. Las causas que dieron origen a nuevas experiencias en el arte y la cultura se encuentran tan presentes hoy como ayer, y muchos de los “protagonistas” que acompañaron su recorrido buscan continuar su lucha. En distintos puntos del país, grupos de trabajadores exigen la recomposición de sus salarios, las importantes luchas como la de los desocupados de Caleta Olivia por trabajo genuino o la de los trabajadores de Zapla, muestran otra realidad que los medios se encargan de ocultar. Los obreros de Zanón siguen produciendo y generando puestos de trabajo, a pesar del endurecimiento de las órdenes de desalojo, otros trabajadores se organizan para recuperar sus organizaciones de la burocracia, como en la alimentación y en Astilleros Rio Santiago. Es junto a estos sectores donde los artistas, comunicadores y trabajadores de la cultura, tenemos planteado mantener vivo y darle continuidad a todo lo nuevo que surgió y se multiplicó con fuerza en nuestro país luego de diciembre del 2001. Mantener viva la crítica, enfrentar los engaños y luchar por la verdadera libertad de creación. El trabajo cotidiano de un arte verdaderamente independiente está en otra parte, junto a quienes denuncian y enfrentan las miserias de este sistema.

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