Los artistas a las fábricas, momentos de ayer y hoy

El sábado 19 de marzo se realizó un concierto y muestra de Artistas con el FIT en la gráfica Madygraf, gestionada por sus trabajadores. La iniciativa retoma otras experiencias como la Semana Cultural “Arte y Confección” en Brukman y la Asamblea de artistas por Zanon. En este 1° de mayo, día internacional de los trabajadores, ofrecemos este concierto completo al público.

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Una puesta en escena preparada por los trabajadores con bobinas de papel, el material de trabajo cotidiano en la imprenta transformó por completo el galpón fabril y lo convirtió en el escenario para que cantantes y músicos ofrecieran un repertorio lírico y popular. Mientras, en la previa, todos recorrían las muestras de artistas visuales y fotógrafos que apoyan esta lucha. Los realizadores audiovisuales de Contraimagen y La Izquierda Diario filmaron todo para que quede registro de este importante evento y hasta el sonido fue militante, aportado para la causa.
La convocatoria “Los artistas a las fábricas”, convocó ampliamente por redes al evento y se sumaron cientos de adhesiones a un petitorio de “artistas por la expropiación” planteando la necesidad de la continuidad.

La actual gestión obrera de Madygraf retoma una historia que tiene una importante huella en la última década y media de nuestro país. La fábricas ocupadas, recuperadas o bajo control obrero surgieron por decenas luego de la crisis del 2001 y al calor de las movilizaciones obreras y populares que se multiplicaban por esos años. Dentro de ese amplio movimiento dos experiencias se destacaron por su combatividad y a su vez convocaron también “los artistas a las fábricas”. La textil Brukman en la ciudad de Buenos Aires y la cerámica Zanon de Neuquén fueron escenarios privilegiados de lucha y creatividad. Madyfrag quizás sea uno de los puentes que una el presente con esta historia cercana de la que rescatamos en este artículo tres ejemplos.

Cuando la textil Brukman de CABA fue tomada por sus obreras inspiró cortos y documentales, y abrió sus puertas al arte y la cultura. Se realizaron obras de teatro y proyecciones de películas entre máquinas de coser, sacos y agujas. En una memorable función de “La Madre” algunas obreras contaron que era la primera vez que asistían al teatro. Cuando en 2003 se produce el desalojo de las obreras, los artistas se convocan para apoyarlas y organizan la Semana Cultural Arte y Confección , un importante evento cultural que hoy ya ocupa una página en los libros de historia del arte argentino. La organización partió de distintos sectores artísticos, el grupo Contraimagen y el colectivo Kino Nuestra Lucha (del que formaba parte el maestro Humberto Ríos, recientemente fallecido), junto con el TPS (Taller Popular de Serigrafía), y los grupos Arde Arte, ETC, Intergaláctica, Rosita Presenta, artistas y colaboradores de distintas disciplinas. La convocatoria planteó la solidaridad con la lucha de las trabajadoras desde un ángulo de total libertad en la creación artística.

La semana comenzó con una muestra fotográfica y con la proyección y estreno del film Raymundo, de Virna Molina y Ernesto Ardito con debate posterior. Continuó con charlas sobre el movimiento de mujeres; literatura a cargo del crítico Noé Jitirk; una mesa redonda sobre “Clase obrera, formas de lucha y organización” con Naomi Klein, Osvaldo Bayer y reconocidos historiadores. En el área musical hubo tango, rock, música popular y electrónica. Se proyectaron películas en pantalla gigante con una sección especial sobre Fernando Birri y talleres de armado de muñecos, literarios, teatro, muestras fotográficas y de artes plásticas.
Arte y Confección no sólo tuvo el mérito de reunir a gran cantidad de artistas con un objetivo común y concreto de apoyar una lucha, sino que sirvió de espacio para la reflexión sobre su práctica y la relación del arte con la política y la lucha de clases como se expresó en el Encuentro de Arte y Conflicto. Allí más de una decena de artistas e historiadores expusieron sus ideas sobre la situación del arte y la cultura y la relación a lo largo de la historia del arte y la política. Participaron integrantes de los grupos GAS-TAR, Ca.Pa.Ta.co, Arte al Paso, las historiadoras Ana Longoni y Andrea Giunta, integrantes de Contraimagen, artistas y comunicadores independientes.

La cerámica Zanon de Neuquén, con más de 15 años de lucha, ha sido inspiración de innumerables producciones artísticas. Más de una decena de películas documentales y cortos, libros de ensayo y ficción, murales, obras plásticas dedicadas, poemas, obras de teatro, canciones, importantes recitales en su playón con destacados músicos y bandas, como Manu Chao, La Renga, Attaque 77, Arbolito, León Gieco, Raly Barrionuevo, Dúo Coplanacu, Bersuit Vergarabat, Ska-P y tantos más.
En cuanto a eventos especiales que convocaron simultáneamente artistas de distintas disciplinas para apoyar la lucha obrera se destacan dos experiencias, el Certamen Latinoamérica Arde en 2004 y el impulso de la Asamblea de artistas por Zanon a partir de 2008.

En marzo de 2004 se realizó Latinoámerica Arde, Certamen Experimental de Arte Independiente, realizado en forma conjunta entre distintos grupos de artistas, estudiantes y docentes con los trabajadores de Zanón y el MTD Neuquén. Con la frase “El arte está en otra parte”, se trabajó para que las muestras y expresiones artísticas estén presentes en los escenarios cotidianos de trabajo y lucha. La muestra se desarrolló en apoyo a trabajadores desocupados del MTD de Neuquén que habían sufrido una brutal represión policial en noviembre del 2003 por parte del gobierno de Sobisch y en apoyo a la lucha de la fábrica ocupada. “Contra la represión y la impunidad” fue la principal consigna. La organización estuvo a cargo de los grupos el Ojo Izquierdo, Rojo Kelv, estudiantes y docentes de Bellas Artes, obreros de Zanon, Taller de Serigrafía y programa Resistiendo (Juv. MTD), artistas independientes de Neuquén; Grupo Contraimagen, Grupo Boedo Films y realizadores independientes, con el apoyo de Los Nuestros, Taller Popular de Serigrafía (TPS), Los Interventores, el CeProDH y otros.

El programa de actividades planteaba: “Este certamen es el fruto de la unidad y el esfuerzo de trabajadores ocupados y desocupados, artistas, estudiantes y comunicadores. Bienvenidos entonces, a la muestra interdisciplinaria de arte militante, que no solo busca expresar la realidad, sino que pretende TRANSFORMARLA”, y con este espíritu se sucedieron durante cuatro días muestras plásticas, recitales, títeres, artes callejeras, fotografía, diseño, proyecciones, poesía, teatro, danza y charlas debate. Casi un centenar de artistas, más de 250 obras, reflejadas en decenas de notas en diarios, radios y televisión.
El texto de convocatoria al Certamen abría una reflexión: “Queremos llevar nuestras obras junto a quienes con su obra diaria sientan las bases para una cultura verdaderamente nueva, a los trabajadores que dijeron basta a la humillación y tomaron las fábricas en sus manos, a los millones de desocupados que luchan por trabajo genuino, a las mujeres que alzan su voz contra la opresión cotidiana, a los estudiantes que se animan a cuestionar la academia, porque creemos que sólo junto a ellos podremos invertir el (des) orden establecido”.
Con esta invitación al debate, al finalizar se realizó una Asamblea Abierta con obreros, artistas, estudiantes y vecinos donde se reflexionó sobre la necesidad de continuar esta experiencia.

A partir del 2008, como parte de la campaña por la expropiación definitiva, se impulsó la amplia Asamblea de artistas por Zanon. Con el impulso del petitorio “Artistas y Trabajadores de la Cultura Por la Expropiación de Zanon” se amplificó la convocatoria y se sumaron importantes organizaciones de la cultura local como Teatristas Neuquinos Asociados (TENEAS), Asociación de Músicos Independientes de Neuquén (AMI), el Centro Cultural La Conrado, Centro de Estudiantes de Bellas Artes de Neuquén (CESBA), Departamento de Cultura-Secretaría de Extensión (UNCo), Centro de Estudios Patagónicos de Comunicación y Cultura (FaDeCS, UNCo), Casa MARX (Casa Socialista de Política y Cultura), Editorial El Fracaso, Fundación Artística y Cultural “Tribu Salvaje”, Ojo Izquierdo, Contraimagen, entre otras, como también de artistas independientes de diversas disciplinas, bandas de música y docentes de la Unco.
El agrupamiento fue un hecho cultural que traspasó las fronteras geográficas logrando proyección nacional. Artistas e integrantes del Centro de Estudiantes de la Escuela Superior de Bellas Artes impulsaron la campaña gráfica “Expropiación es Devolución”que tuvo muestras itinerantes en todo el país.
En agosto de 2009 la Asamblea de artistas por Zanon estuvo presente en la movilización que por fin pudo lograr la ley de expropiación.

Los tres eventos reseñados recorren distintas experiencias de unidad de los artistas junto a los trabajadores en lucha. Realizadas en la historia reciente se revalorizan ante la perspectiva de despidos, resistencia y lucha bajo el ajuste del gobierno de Macri. La solidaridad y el aporte a la difusión de estos conflictos es el puntapié inicial de una perspectiva más profunda. Las convocatorias “El arte está en otra parte” o la que resonó en Madygraf “Los artistas a las fábricas” expresan también esa necesidad de romper la barrera que impide un acceso democrático y popular a toda la producción artística y cultural. Porque es el capitalismo quien le cierra el camino a la expansión de la producción artística y su disfrute por parte de la mayoría del pueblo trabajador, con las políticas de ajuste y despidos, de cierres de fábricas y tarifazos.
En unas breves entrevistas luego del concierto en Madygraf los artistas comentaban“para nosotros su lucha es un ejemplo y no podemos más que apoyar desde el arte”,“realmente creemos que el arte es una herramienta que ayuda a difundir las ideas, en este caso las ideas de lucha de los trabajadores”, y los obreros trasmitían también sus impresiones “la primera vez que escucho ópera en vivo”, “semejantes voces, semejante evento no está muy al alcance nuestro, los trabajadores no tenemos acceso a este tipo de eventos culturales, y que se haya dado esto acá nos parece muy bueno”, “el hecho de ir al Teatro Colón o tener esos espacios para poder distendernos, nos cuesta mucho a nosotros como trabajadores, y que se haga acá en la fábrica, para que los sectores populares puedan venir gratuitamente a verlo es algo re zarpado”.

Estas reflexiones espontáneas, luego de escuchar este emotivo concierto, transmiten algunas ideas importantes. El arte como necesidad humana es un derecho, el acceso masivo a la producción y al disfrute del arte es una pelea conjunta que enfrenta la lógica capitalista. Cuando los trabajadores toman en sus manos el control de una fábrica, cuando no hay patrones, pueden transformarla. Llevarla desde un lugar que es sinónimo de explotación e injusticia a un espacio lleno de creatividad, lucha y libertad.

La canción elegida para el cierre del concierto “La Internacional”, el himno de los trabajadores que desde La comuna de París se canta en las luchas, movilizaciones y momentos revolucionarios de la historia, actúa también en este 2016 como un profundo símbolo. El camino de la libertad del arte está indisolublemente ligado al camino de libertad de toda la humanidad.

Concierto: Artistas con el FIT en Madygraf