La Internacional y un posible montaje de imágenes argentinas

En septiembre de 2015 un grupo de artistas se convoca para cantar La Internacional con el objetivo de generar un aporte a la campaña del Frente de Izquierda y los Trabajadores. La elección del tema y su interpretación actual es un hecho culturalmente significativo. A propósito de este evento varias imágenes y anécdotas leídas en libros de historia del movimiento obrero argentino, cuentos y obras de teatro pasaron por mi cabeza.

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Una de las fotos que acompaña esta nota es de diciembre de 1904, una asamblea de obreros cigarreros en el local de la Sociedad Cosmopolita de Obreros Pintores de Buenos Aires. El cuadro de Karl Marx preside la asamblea, y como sabemos hoy eran decenas de locales obreros los que repetían la decoración sumándole banderas rojas y proclamas contra explotación capitalista.

Andrés Rivera recuerda en “El verdugo en el umbral” las anécdotas de su padre: “Los policías allanaron el Sindicato de Trabajadores del Vestido, y lo revisaron, todavía indulgentes, todavía porteños y preguntaron quien era ese viejo de barba, y papá, secretario del Sindicato de Trabajadores del Vestido, miró el retrato de Marx, que colgaba de una de las paredes de la pieza de reunión del Consejo Directivo, y miró, en el retrato, la cabellera de león, el monóculo caído sobre el vasto pecho, y dijo un viejo sastre…”. El relato continúa con humor e ironía, y expone la ignorancia de la policía y la alegría de los trabajadores disfrutando la anécdota “…y cuando los policías se fueron se les oyó reír como locos, y a los largo de toda esa cuadra de la calle Warnes se oían las risas y, riéndose, se decían, uno al otro, como si se confiasen un secreto, es un viejo sastre, y las risas se oían hasta Canning”

David Viñas relata en su libro “En la semana trágica” el odio burgués a las banderas rojas, y Pedro Milesi, un obrero presente en estas movilizaciones de enero de 1919 aporta en sus crónicas “En los labios de los acompañantes las estrofas de la Internacional y sobre todo del himno, el nuestro, el proletario: Hijos del Pueblo. En las manos de los portaestandartes de los sindicatos, flameando al viento el símbolo invencible de nuestra emancipación, las banderas rojas, tan roja como la sangre roja de los mártires caídos”. La movilización a la que hace referencia fue protagonizada, según algunas crónicas, por más de 200.000 obreros que con banderas rojas y cantando los himnos revolucionarios se dirigían por las calles de Buenos Aires desde Barracas hacia el cementerio de la Chacarita. Pedro Milesi será más adelante integrante de los primeros grupos trotskistas en el país.

Pero no sólo en las calles porteñas flamearon banderas rojas, Osvaldo Bayer rescató las historias de la Patagonia Rebelde, esa gran lucha de los obreros rurales del sur a quienes el diario La Nación acusaba de querer trasladar al país “el régimen de los soviets”. Las huelgas de la Forestal en Santa Fe y Chaco, en donde se había prohibido el uso de las ropas color rojo por ser considerado peligroso para los intereses de la empresa y los soldados recorrían las calles haciendo efectiva esa prohibición “A cada víctima que despojaban de sus prendas, las que casi siempre quemaban, se colocaba un cintillo azul y blanco, y al ritmo de los azotes obligábaselos a gritar ¡Viva la patria!” (Gastón Gori, La Forestal).
Esta aversión por el rojo de las clases dominantes locales expresaba su temor ante un movimiento obrero que enfrentaba la explotación capitalista y extendía las ideas revolucionarias influenciando también a sectores de la intelectualidad, el arte y la cultura.

Distintas manifestaciones artísticas y culturales acompañaron la organización obrera y las luchas de las primeras décadas del siglo. Bibliotecas, teatros populares y espacios en sindicatos difundían textos de Marx, Engels o Bakunin, programaban obras de teatro para el esparcimiento y la reflexión, “Hijos del pueblo”, “¡El mártir de Ushuaia!”, “Compañeros”, eran algunos de los títulos. Para los eventos especiales como los actos por el 1ro de mayo sonaba “La Internacional” interpretada por grandes orquestas. Según las numerosas crónicas en cada uno de los clubes o salones usualmente elegidos para reuniones como el Salón Verdi, Giuseppe Garibaldi, Unione e Benevolenza, Casa Suiza, el Círculo Gallego en la ciudad de Buenos Aires; el teatro Roma de Avellaneda, salones en Berisso, Rosario, Tucumán y por supuesto en los actos en las plazas y en las movilizaciones en las calles, en todos estos espacios sonaron durante las primeras décadas del siglo las estrofas del himno escrito en 1871 por Eugène Pottier al calor de la Comuna de Paris.

Durante años el peronismo en el poder trabajó para ocultar y enterrar estas tradiciones. Pero las ideas resurgen y a partir del Cordobazo se vivió un proceso de ascenso de las movilizaciones obreras y cuestionamiento al poder del capital. Como retrata Raymundo Gleyzer en una excelente escena del film Los traidores, la burocracia sindical surgió, creció y se hizo parte de estado para detener este proceso. No fue suficiente, y el golpe genocida de marzo del 76 vino a imponer una “reorganización nacional” persiguiendo, asesinando, torturando y censurando al fantasma del “marxismo apátrida”.

Pero la intensidad de la música es capaz de recorrer los tiempos, y ayer y hoy pueden emocionarnos los mismos acordes porque nos une un hilo histórico. En las primeras décadas del siglo pasado los horrores de la guerra mundial impulsada por las potencias imperialistas podía despertar la hermandad de los pueblos para oponerse a estas masacres. En los tiempos actuales la barbarie que expresa la crisis migratoria en Europa con muertes, persecuciones y fronteras que se cierran, nos impulsan también a rescatar las tradiciones del internacionalismo.

La nueva versión de “La Internacional” interpretada por los #ArtistasconelFIT puede sugerir en cada uno de nosotros distintos recuerdos y emociones. Puede remitirnos al pasado, al presente o al futuro. Las creaciones artísticas nos estimulan la capacidad de imaginar. En el llamado a realizar actividades culturales en todo el país bajo el mismo lema #ArtistasconelFIT se estimula también la unión del arte con la lucha de los trabajadores y por una alternativa política socialista.
En las imágenes de mi cabeza se mezclan como en un remolino las distintas experiencias que a lo largo de la historia alzaron las banderas rojas, al son de la misma melodía, y en un montaje acelerado se acercan todas para sumar sus fuerzas en esta tarea vigente e histórica de enfrentar el capitalismo.

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¿Puede haber un márketing leninista?

Esta nota salió en la revista “Ideas de izquierda” de Septiembre. Es una continuidad del artículo “La ‘sorpresa’ Del Caño: ¿marketing de izquierda o agitación revolucionaria del PTS?” y por lo tanto recicla parte del mismo para esta revista. Sin embargo el inicio trata un tema recurrente en este sitio: qué tipo de publicidad masiva es la que se debe dar una organización revolucionaria. Por eso cambié el nombre original del articulo que escribimos con Dolores Contreras por esta pregunta: ¿Puede haber un márketing leninista?

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Desde el surgimiento del FIT en 2011 la política comunicacional desplegada por nuestra coalición fue tomada como una novedad en la izquierda, no solo por aquellos en los que generó simpatía, sino también por analistas publicitarios, y referentes intelectuales críticos[1]. La sorpresa sería que organizaciones trotskistas, antisistema, ancladas en el “viejo marxismo”, “ortodoxas”, de pronto tomamos en nuestras manos métodos modernos de publicidad que nos permiten un diálogo de masas y que se traduce en votos. Las recientes PASO 2015 con una interna competitiva que enfrentó dos listas en el Frente, no fueron la excepción. En realidad esto no puede ser ninguna sorpresa si se tiene verdadera voluntad de poder en el Siglo XXI.

Desde la lista 1A que postuló a Nicolás del Caño , quien resultó elegido candidato a presidente del FIT, desplegamos una campaña militante ofensiva, no solo aprovechando los espacios gratuitos para spot de TV, sino también las redes sociales, echando mano a múltiples formatos audiovisuales, musicales y gráficos. El hecho fue destacado por distintos medios y se inscribe en lo que desde el Frente hicimos en distintas campañas electorales. Surge así un planteo que es interesante pensar ¿es que la izquierda está aprendiendo a hacer un buen “marketing”?

En este artículo abordaremos entonces dos aspectos. El primero es difícil para los límites de una revista: intentaremos ubicar la “política comunicacional”  o la “publicidad” de una organización revolucionaria dentro de lo que el marxismo llamó siempre “agitación y propaganda”, en contraposición a entenderla como el “marketing” de los partidos del sistema. En una segunda parte analizaremos desde esta óptica la campaña de las PASO en el FIT, en particular la forma y el contenido político desplegado por nuestra Lista 1A.

El ejercicio no es arbitrario. En estos momentos el Frente de Izquierda se encuentra delineando una campaña unitaria hacia las elecciones generales de octubre, donde deberemos desplegar todos los recursos creativos y comunicacionales que se necesitan para seguir instalando al FIT como la alternativa política de los trabajadores ante los candidatos del ajuste. Pero la importante campaña electoral presidencial en la que nos embarcamos es solo un paso, ya que la agitación política tendrá una gran importancia para la izquierda trotskista también después, como la forma de establecer un vínculo perdurable con sectores de masas. La “agitación y propaganda” es un auxiliar privilegiado de la estrategia para construir un partido revolucionario y movilizar una fuerza social capaz de intervenir y cambiar el curso de los acontecimientos políticos.

¿Puede haber un márketing leninista?

Obviamente hay un siglo de distancia entre la época de Lenin y la actualidad, en la cual los medios masivos de comunicación reconfiguraron de manera cualitativa la forma de hacer política. Pero un hipervínculo que busque comprender la lógica de la “agitación y propaganda leninista” no es un anacronismo, en tanto las ideas fundantes y muchas “técnicas” de la propaganda/publicidad política moderna nacieron en el período entreguerras mundiales, y en su explosión durante la II guerra mundial del Siglo XX. Es decir que muchos conceptos utilizados en “épocas de paz”, para campañas políticas e incluso para el comercio, se forjaron en medio de crisis, guerras, y revoluciones; donde las organizaciones políticas y los Estados lucharon abiertamente por ganar adhesión masiva para sus objetivos de acción. Ese tipo de relación entre publicidad política, medios de comunicación y lucha de clases para forjar ciertos “paradigmas” se mantiene hasta el día de hoy, donde por ejemplo el uso de las redes sociales como aglutinante no solo viene de estudiar la campaña presidencial de Obama, sino los movimientos sociales de la llamada “primavera árabe”.

Aún así la respuesta a la pregunta del subtitulo es: NO. Si nos atenemos a pensar los distintos significados de la “agitación y propaganda leninista”, la respuesta invariablemente es la contrapuesta al “marketing”, ese tipo de publicidad que tiene por objeto la comercialización de un producto y de la que echan mano los partidos del sistema, y hasta los fenómenos políticos que se presentan como izquierdistas al estilo “Podemos” del Estado Español.

Este ejemplo es interesante puesto que se convirtió en punto de referencia a nivel internacional para sectores de la izquierda, tal como lo fue Syriza en Grecia. Para ilustrarlo basta citar una parte de lo que Pablo Iglesias dice cuando se entrevista con Manuel Castells (el teórico de la “Sociedad Red”) y descubrir en su pureza esta ideología del “discurso eficaz”: “Esto que se ha dicho de querer construir desde la base, en los barrios, en los territorios sociales, y que después todo ese trabajo de hormiguita de años vas a una especie de banco político y lo cambias por poder político (sic), eso no funciona. Si somos capaces de hacer un brief en los medios de comunicación esto puede ir muchísimo más deprisa”. Con esta lógica  explica luego que su “política comunicacional”  fue su principal herramienta para asumirse como “partido político” y para trabajar sobre el “sentido común” que surgió luego del 15M, ya que “es mucho mas partido político un medio de comunicación que un partido convencional”, la gente “no milita en los partidos sino en los medios de comunicación”. Como expresión de su programa político, y sin buscar claro está ninguna referencia al “leninismo”, este es hoy el ejemplo internacional más claro de un “marketing de izquierda”.

¿Pero entonces qué es la “agitación y propaganda leninista”? El mismo concepto tiene cierta movilidad y evolución en el bolchevismo y no refiere siempre a lo mismo. Pero existe una llave: si tomamos los distintos usos positivos que tiene en los planteos de la III internacional jamás se refiere al mero “discurso” ni a “difundir ideas” o “realizar campañas” desde afuera sobre la clase obrera y las demás clases oprimidas, sino una relación estrecha entre “experiencia y conciencia” desde adentro de la clase trabajadora.

El hecho que queremos destacar en los pocos espacios de este artículo, es que si se intenta seriamente el estudio de los problemas de la comunicación de masas de una organización revolucionaria, desde cualquier punto que se profundice, uno se encuentra de lleno con la acción política y la organización, alejándose de la lógica de “los medios de comunicación” como se entienden en la actualidad para la formación de partidos políticos. Este punto de partida metodológico es clave en vistas de las distorsiones a las que puede llegarse si uno encara hoy sin más el problema de la agitación política revolucionaria solo como “publicidad” en tiempos del auge de la “videopolitica”, donde se considera  a “los medios como único medio” de supuesta construcción, alejada del trabajo estructural[2].

Existe otra clave importante, y es la “agitación y propaganda” a partir de la práctica política, como una llave que permite abrir el camino a las masas. Esto que puede encontrarse en múltiples escritos de la III internacional revolucionaria, y resalta por ejemplo cuando se refiere al parlamentarismo revolucionario. Así es que en las resoluciones de su segundo congreso en 1920 se leía que “todo diputado comunista al Congreso debe comprender que no es un “legislador” que busca un lenguaje común con los demás legisladores, sino un agitador del Partido, enviado al campo enemigo…” Que los diputados comunistas deben subordinar toda su actividad parlamentaria a la acción extraparlamentaria, e incluso presentar regularmente proyectos de ley concebidos para la propaganda, agitación y organización revolucionaria… y aunque no existía el videoactivismo de hoy en día o la TV en vivo, los diputados debían “ponerse a la cabeza de las masas proletarias, en primera línea, bien a la vista, en las manifestaciones y acciones revolucionarias.”

Si nos atenemos a “la comunicación política” planteaba llanamente que “los diputados comunistas deben utilizar en el Parlamento un lenguaje comprensible para los obreros, los campesinos, las lavanderas y los pastores, de tal manera que el Partido pueda editar sus discursos en folletos y repartirlos en los rincones más atrasados del país.” Obviamente no existía internet, Youtube, Facebook ni Twitter que ayuda hoy mucho a estas subversiones.

Sobre esta base hay que considerar la especificidad de la “agitación y propaganda masiva” como un co-determinante de los resultados buscados en las batallas políticas. Y en este sentido es clave estudiar, recrear y desarrollar todo lo que la “agitación y propaganda” tiene de específico como “lenguaje” de comunicación de una organización revolucionaria. La agitación y propaganda masiva” es una unidad dual entre “idea y habilidad” para facilitar su recepción. El área especial que no sería otra cosa que la máxima expresión popular de la política de esta organización, en busca de conquistar y sostener autoridad de dirección y masa crítica para influir en la realidad.

Campaña militante, redes sociales y redes reales

Desde la lógica de la “agitación y propaganda leninista” que esquematizamos más arriba, ninguna campaña de la izquierda revolucionaria puede ser solo “mediática”. No solo porque el acceso a los grandes medios nos es constantemente negado, o es muy parcial y estamos lejos de los recursos de los grandes partidos burgueses, sino porque eso es contrario al marxismo revolucionario que hace agitación política con su propia practica. La misma utilización ofensiva de las redes sociales por parte de la Lista 1A deviene de esto: más allá del pensamiento que puede tener un equipo de profesionales y creativos abocados a las campañas de agitación, las redes son efectivas si son un vehículo de expresiones de redes de construcción reales que se movilizan con entusiasmo por un objetivo político.

¿Cuál fue el contenido político que entusiasmó a militantes y simpatizantes de la Lista 1A? En primer lugar señalar claramente al enemigo: la idea de que Scioli, Massa o Macri no son más que “los hijos políticos de Menem”, “los candidatos del ajuste”, esa consigna fue lanzada por las redes y continuada durante toda la campaña en videos que hoy tienen  más de dos millones de visitas, y que incluyó hasta una parodia del famoso spot “Vamos menem”.

Pero forma y contenido deben ir unidos, por eso nuestros spots no solo produjeron piezas ficcionales sino fundamentalmente documentales, montaje de archivo de lo que hicieron nuestros compañeros en dos años como diputados nacionales o provinciales ¿no estaba planteado mostrar que votar diputados de izquierda sirve para luchar en las calles y en el parlamento?

Con esta convicción el spot de TV que la Lista 1 envió a todo el país para ocupar la mayor franja de difusión gratuita, se propuso mostrar el valor del “parlamentarismo revolucionario” del Frente de Izquierda. En él expusimos cómo el diputado Del Caño defendió en las calles y en el parlamento las luchas de los trabajadores, las mujeres y la juventud, con imágenes del enfrentamiento en la Panamericana a las fuerzas de la Gendarmería y acusando directamente al gobierno K, personificado en la figura de Capitanich de ser “gerente de las grandes empresas” en vez de “defender los derechos de los trabajadores”. Fue la consigna “por diputados que se planten”.

Ligado a esto volvimos a agitar la “escandalosa” consigna “que todos los funcionarios políticos cobren como cualquier trabajador”, unida a informar que al menos los diputados del PTS en el FIT “ya lo hacen, donando el resto a los que luchan”. Nos planteamos agitar desde la izquierda trotskista consignas que abren un dialogo progresivo con cientos de miles que rechazan las formas políticas de la democracia burguesa.

El objetivo con ella es ayudar a “crear hegemonía” desde la izquierda planteando consignas que apuntan a acelerar la experiencia con la democracia burguesa y contribuyen a la pelea por un nuevo estado de los trabajadores. Quizás seamos muy ortodoxos, porque este planteo viene de Lenin y Marx, que lo tomaron de la Comuna de Paris (Lenin consideraba que la consigna que “los funcionarios cobren lo mismo que un trabajador” apuntaba a mostrar que son los trabajadores lo que pueden gobernar).

El tercer spot mas difundido en los espacios gratuitos de TV fue contra la precarización laboral, denunciando que con Scioli, Massa o Macrilas cosas no van a cambiar y por eso hay que votar por un FIT renovado “para pelear por tus reclamos”. Fue el reconocido “Daniel, no te banco” que además se propuso ayudar a quitarle votos al propio kirchnerismo. Ese objetivo ambicioso ya se había planteado diciendo que “todo aquel que se considerara progresista no puede ser cómplice del nuevo engaño” con Scioli y por eso debía apostar a “una izquierda fuerte”.

Como se ha hecho desde la época de Lenin hasta acá, los revolucionarios convertimos hechos reales en símbolos, y esos símbolos en agitación política. Como nuestras listas llevaron el 65 % de mujeres luchadoras en todo el país, mientras en CABA directamente “invertimos el cupo” y fue el 70% de compañeras, este hecho fue destacado en la agitación. El movimiento de mujeres se plantó con más fuerza desde la marcha “Ni una menos”, y el FIT puede y debe estar a la cabeza de la pelea contra la violencia machista, objetivo que solo puede lograrse luchando contra el capitalismo.

En la elección de la Lista1 se expresó la influencia del PTS en la reorganización de la vanguardia obrera (que es innegable hasta para la prensa burguesa). El crecimiento en la juventud es otro factor clave, como se venía mostrando en Mendoza, pero ahora se ve en otros lugares del país. El surgimiento de nuevos dirigentes y nueva militancia en Jujuy, Santa Fe, Córdoba, y ni hablar Neuquen, CABA, o la Zona Norte del GBA.  La expresión más avanzada de esto fue la incorporación de más de 1800 candidatos obreros en la conformación de las listas, realidad que también fue convertida en un “símbolo” para la agitación política

Por último hay que nombrar un punto esencial, la pregunta ¿Qué izquierda necesitamos para enfrentar el ajuste que se viene? ese fue otro de los grandes ejes de nuestra campaña que sintetizamos en la idea de “Renovar y Fortalecer el Frente”. La renovación fue un planteo político: la necesidad de que nuevas generaciones de trabajadores ingresen a la vida política con la izquierda, de fortalecer el Frente para luchar por los reclamos de los trabajadores y prepararnos para construir una fuerza social que pese en la vida política nacional.

Pero todas estas decisiones políticas y comunicacionales no hubieron sido eficaces sin tomar una verdadera orientación para ganar: “que cada militante, cada zona, cada regional arme su propia micro campaña” lo que desató una enorme fuerza militante descentralizada y creativa que constituyó la fuerza social sobre la que se basó el triunfo de la renovación en la izquierda. Solo así se pueden entender la diversidad de ideas e iniciativas: pegadizos jingles, cumbias, rock, coplas, memes, videos virales, un videojuego, nuevos diseños y logo para stickers, volanteos y afichadas  (que hasta incluyeron afiches basados en pinturas de los candidatos), que sirvieron para realizar grandes actos y caminatas.

Con el FIT unido

Desde el PTS tenemos desde hace años una política comunicacional seria, de largo plazo y ambiciosa. Apoyados sobre una política estratégica de construcción estructural en la clase trabajadora, el movimiento de mujeres, y los estudiantes, queremos entrar en debate y moldear una corriente de opinión de masas influida por la izquierda. Esto se expresa en la constante renovación de nuestros medios, como “La Izquierda Diario” que ahora saldrá también en papel.  En una política audiovisual en constante mutación, desde un canal de TV online, pasando por películas históricas como “Memoria para reincidentes” o la realización de una serie de ficción como “Marx ha vuelto”. Y nuestra editorial de libros y revistas como la que el lector está leyendo.

Estas iniciativas estarán como siempre al servicio del FIT hacia las elecciones de octubre. Está planteada una campaña militante que con entusiasmo ponga en marcha toda la fuerza del Frente de Izquierda para dar una batalla a la altura del desafío. Crecer en votos para lograr un pronunciamiento en las elecciones generales de octubre contra los hijos políticos de Menem y el ataque a los trabajadores que preparan los candidatos del ajuste. Pero también para construir una fuerza social capaz de intervenir y cambiar el curso de los acontecimientos políticos que vienen.

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[1] Un ejemplo de esto dentro de la izquierda lo da Horacio Tarcus. En un artículo de Le Monde Diplomatique lleno de prejuicios y titulado “La izquierda radical en tiempos electorales” plantea: ” De las fuerzas del trotskismo, el PTS es el que ha ido más lejos en modernizar su aparato de difusión más allá de los clásicos periódicos de corte leninista: ha creado sucesivamente una editorial, una revista de difusión masiva (Ideas de Izquierda), un canal de televisión (TV.PTS) y últimamente un diario digital (La Izquierda Diario). El problema es que la modernidad de los medios contrasta de modo acuciante con la arcaísmo de los contenidos. El catálogo editorial empieza y termina en las obras de Trotsky, y las ideas de izquierda se agotan pronto en una formación política que, por fuera de un puñado de abnegados acompañantes, se ha caracterizado por el anti-intelectualismo. Un actor disfrazado de Marx explicando en una serie para internet el abecé de la plusvalía y hablando del capitalismo como si estuviera en el siglo XIX no es precisamente un dechado de imaginación ideológica. Sin embargo, si es cierto que el medio es el mensaje, como decía Marshall McLuhan, este fracaso inicial no excluye la posibilidad de que el propio medio ayude a producir contenidos renovados y opere transformaciones sobre los mediadores.”

[2] Como nota al pie, es interesante ver el punto de contacto entre esta lógica y la del Partido Obrero. Ya en Abril de 2014 en un artículo de “Prensa Obrera de abril de 2014” y en la pluma de Gabriel Solano señalaba que “El PO, por ejemplo,  se distingue de otros grupos políticos por un trabajo de agitación y propaganda sobre la clase obrera y sobre todas las clases sociales.” (sic) cuyo objetivo sería organizar nueva militancia, pero donde se declaraban en completa oposición al llamado “trabajo estructural” en la clase obrera. O sea: donde la clave es “ir de afuera” siendo “los más conocidos de la izquierda”, los más “mediáticos”. Coherente con esto la candidatura de Altamira se la definía por ser “el más conocido” y que “medía en las encuestas”. Aún en esta concepción, sorprende que habiendo tenido diputados nacionales, no se usara este espacio en términos de agitación leninista, lo que demuestra en realidad un alto grado de adaptación y conservadurismo.

Iniciativa: #ArtistasConelFIT

A fines de agosto empezó a girar una idea que nucleó a músicos, actores, actrices, pianistas, directores de teatro, cantantes, fotógrafos y cineastas. La propuesta: generar una creación artística colectiva en apoyo al Frente de Izquierda.

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Así se trabajó en una versión especial de “La Internacional”, el himno internacional de los trabajadores, se pensaron los arreglos, se buscaron las voces y los intérpretes, se realizaron ensayos hasta que llegó el momento de juntarse en el estudio para grabar el tema y sacar a la luz esta inspiración colectiva.

Nicolás del Caño y Myriam Bregman disfrutaron en vivo de la música y compartieron este emotivo momento con los artistas presentes. Del intercambio de ideas surgió la reflexión de la importancia de desarrollar las ideas de izquierda en el ámbito artístico y cultural. Tanto el candidato a presidente como el organizador Facundo Abraham resaltaron el momento convulsivo que se vive en el mundo y la situación de miles de inmigrantes, que reactualizan el significado de estos versos que ya cumplen casi un siglo y medio desde su creación.

Por su parte la actriz y cantante Flor Benítez, coprotagonista de la internacionalmente reconocida serie infantil “Violetta”, hizo hincapié en el rol de los artistas como comunicadores, así como también la necesidad de que estos se pronuncien, encontrando en el Frente de Izquierda una referencia que la identifica y se siente representada, cuestión que también sintetiza el ánimo de conjunto de esta congregación de artistas.

La participación de la grabación en vivo permitió escuchar las distintas versiones, los cuidadosos arreglos, la preocupación por los detalles en cada voz. La interpretación de “La Internacional” en apoyo al Frente de Izquierda y de los Trabajadores logró transmitir una intensa emoción y entusiasmo por seguir generando múltiples iniciativas creativas para fortalecer y expandir las ideas del frente.

“La Internacional” fue escrita en 1871 por Eugène Pottier y musicalizada en 1888 por Pierre Degeyter. Ha sido traducida e interpretada en casi todos los idiomas del mundo, y sus estrofas han sido entonadas en una enorme cantidad de procesos revolucionarios a lo largo de la historia de fines del Siglo XIX y durante todo el Siglo XX. Aún hoy, este himno transmite la titánica lucha de los trabajadores y explotados de todo el mundo, y la confianza en la lucha por una sociedad igualitaria y sin explotación.

Decía Lenin en 1913, en las páginas del periódico Pravda: “Sea cual fuere el país en que se levante un obrero consciente, fuese cual fuere el lugar a que lo empuje el destino, sea cual fuere su sentimiento de ser un extranjero, privado de idioma y de amigos, lejos de su patria, puede encontrar camaradas y amigos gracias a la canción familiar de La Internacional”.


La Izquierda Diario reproduce la declaración con la que los realizadores acompañan esta maravillosa versión de la Internacional:

#ArtistasConelFIT

Este material fue forjado espontáneamente por iniciativa de artistas independientes, que alentados por el crecimiento del Frente de Izquierda decidimos materializar nuestra adhesión. Y convocar a participar del video a Nicolás Del Caño y Myriam Bregman, candidatos a presidente y vice por el FIT.
El grupo lo componemos directores e intérpretes del teatro, la ópera y el cine, estudiantes y docentes.

Con esta iniciativa #ArtistasConelFIT hacemos una convocatoria abierta a artistas de todas las disciplinas para ponernos en movimiento y construir una herramienta más para fortalecer el FIT desde la cultura y el arte… ¡Sumate!


Facundo Abraham
Director teatral, docente, cantante.
Dirige la compañía de teatro independiente La Escoba
Don Giovanni (Opera de W. A. Mozart), teatro Apolo
La corte del Faraón (zarzuela), teatro El Cubo
Hamlet Oprimido, teatro Tigre
Memorias de Poetas (musical), teatro 36 Billares
Don Juan de Moliere (idea y proyecto), teatro Metropolitan
Drácula, El Musical, teatro Opera
La Viuda Alegre, teatro Avenida
La Sotto de Parral (zarzuela), teatro Argentino de La Plata
Luisa Fernanda (zarzuela), teatro Municipal (Santiago de Chile)
La Verbena de la Paloma (zarzuela), teatro Municipal (Santiago de Chile)
Las Mil y Una Noches, teatro Luna Park


Flor Benitez
Cantante lírica, actriz: protagonista de TV Violeta (serie de TV); actúa en Pimiento Verdi, teatro San Martín. Nominada a los premios Hugo del teatro musical.
Don Giovanni (W. A. Mozart)
Priscilla la reina del desierto (musical), teatro Lola Membrives
El Jorobado de París (musical), teatro Ópera
La Corte del Faraón (zarzuela), teatro El Cubo
Drácula, El Musical (musical), teatro Ópera


Matias Chapiro
Pianista y director musical. Docente del instituto superior del Teatro Colón.
Realizo los arreglos musicales de la internacional.


Maia Contreras
Cantante, actriz. Protagonista Shrek (musical), teatro Maipo. Nominada a los premios Hugo del teatro musical.
Divain (actriz)
Código de silencio (actriz)
La Bella y La Bestia, El Musical de Broadway (actriz), teatro Opera
EVA – El gran musical Argentino (intérprete), teatro Lola Membrives


Ramiro Perez
Cantante lirico-tenor. Cuerpo estable del Teatro Colon.
Actualmente representando la opera Don Carlo (G. Verdi) con direccion de Eugenio Zanetti


Gisel Dufour
Cantante y actriz, trabajó con Pepe Cibrián y Angel Mahler
Drácula, El Musical, teatro Ópera
El Fantasma de Canterville, teatro El Globo
Calígula, teatro El Globo
Nominada para los premios en Carlos Paz junto a Aníbal Pachano
Actúa en Noche Corta, teatro Apolo


Inés Portela
Cantante, docente y directora de la Academia de Teatro Musical PI.
La corte del Faraón (actriz), teatro El Cubo
Don Giovanni (opera de W. A. Mozart), teatro Apolo
Che, El Musical (musical), teatro Fundación Konex


Nicole Hernández
Juegos de Fábrica (cantante y actriz), teatro Konex
Don Giovanni (M. A. Mozart), teatro Apolo
Humorisimas (bailarina)
Guadalupe y Compañía. Cápsulas de humor (bailarina)


Miguel Vicari
Cantante y actor, trabajo en varias obras de teatro musical.
Toma mi Ritmo (actor / cantante)
La Máscara de Hierro (cantante / actor)
Esa Palabra con Manu Perin (artista invitado)
El Jorobado de París (cantante-actor), teatro Presidente Alvear


Andrés Espinel
Cantante, actor y locutor. Trabajo en El Jardín de Clarilú (Disney Junior Argentina)
Tick Tick Boom (Jonathan Larson)
Eva, el Musical Argentino, teatro Lola Membrives
High School Musical


Facundo Pereyra
Pianista, cursa la carrera de piano en el conservatorio Manuel de Falla.


Ahoniken Bezzo
Pianista, curso la carrera en el conservatorio Juan José Castro.


Guido Cavallo / Julieta Nicoletti
Estudiantes de la carrera de canto lírico en el conservatorio Manuel De Falla.


Cecilia Bruck y Miguel Baratta
Realizadores audiovisuales:
Intemperie (documental)
La Pesca del Cangrejo (corto)
El Fruto
Foul de Riesgo (corto)
Ensayos Sobre el Desamor (corto)


Artistas que se fueron sumando:

Alejandro Pelegrino
Sabrina Macchi
Ninna Fernández
Jesica Abuchain
Alejandro Maidana
Víctor King
Iván Sardo
Sebastián Rose
Jesica Martínez
Verónica Loiacono
Patricia Feijo
Gastón Rombola
Sofía Alcaras
Rodrigo Villani
Estefanía Milne
Flor Servideo
Lucia Pujadas
Ivanna Ferrando

¡SUMATE!

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Artículo publicado en:

Porque Peron es Rosas

No se por qué recordé que hace dos semanas vimos “El Farmer” con Violeta Bk. Excelente obra de teatro sobre lo que Rosas fue y fue siendo en la historia argentina. Una adaptación de Pompeyo Audivert y Rodrigo de la Serna del libro de Andrés Rivera. Si Rivera pusiera su libro a la luz como un prisma, el haz se dividirìa en dos personajes que son uno: el viejo y el joven que siempre están dentro, eso descubrió Pompeyo y así organizó su puesta. El gallardo y atractivo caballero defensor de los grandes poderosos. Porque Peron es Rosas, como sabemos todos los que fuimos peronistas antes de entender el trotskismo. Sumado a Yrigoyen, es el drama nacional de los propios machos viriles de la burguesía y los terratenientes, saberse mimados por una clase cobarde que vivirá los beneficios de Bonaparte en silencio. El problema es cuando la cobardía se traslada a los explotados, y eso sucede, por eso siempre la clase dominante argentina esparce la muerte. En su libro Rivera se permitió pensar como el farmer, y nos trasladó a un cuerpo imaginario que se llama Argentina. Pompeyo Audivert nos dejó entrar a la cabeza de Rosas pero una vez adentro, pienso que no quiero ser John Malkovich. Me quede pensando cómo se levantarán de entre los vivos esos otros fragmentos nacionales, tan nacionales como sus enemigos, pero tan queriendo ser borrados de la memoria: los anarquistas, comunistas, socialistas, trotskistas que se unirán históricamente para enfrentar al “Restaurador de Leyes”: al Partido Justicialista y sus temblorosos amigos de los partidos “mas conservadores” argentinos.

Novecento vuelve al cine

La película Novecento de Bernardo Bertolucci es un verdadero clásico del cine político y social. Cinco horas que recorren la historia de la lucha de clases en Italia, desde 1901 hasta la segunda posguerra.

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La película se estructura a través de la historia de dos personajes: Olmo (Gerard Depardieu), hijo de trabajadores rurales; y Alfredo (Robert De Niro), hijo y nieto de un terrateniente (Burt Lancaster), que nacen el mismo día, el 27 de enero de 1901. Sus vidas recorren los principales acontecimientos políticos y sociales. La explotación de los campesinos y trabajadores y la expansión de las ideas comunistas, la primera guerra mundial y especialmente, el surgimiento del fascismo, ideado y sostenido por los capitalistas. Attila Mellanchini (Donald Sutherland), es un “camisa negra”, el personaje encargado de representar a los patrones fascistas. El enfrentamiento entre comunistas y fascistas está presente a lo largo de la historia, como también están sugeridas las críticas a la dirección stalinista que termina desarmando a obreros y campesinos insurrectos.

El surgimiento del fascismo, y los intereses de clase que representa, como también el odio y la resistencia que despierta entre obreros y campesinos influenciados por el Partido Comunista, es el eje principal que desarrolla esta película. En los diálogos de una importante escena se define al fascismo en forma contundente:

“Los fascistas no son como los hongos, que nacen así en una noche, no. Han sido los patronos los que han plantado los fascistas, los han querido, les han pagado. Y con los fascistas, los patronos han ganado cada vez más, hasta no saber dónde meter el dinero. Y así inventaron la guerra, y nos mandaron a África, a Rusia, a Grecia, a Albania, a España,… Pero siempre pagamos nosotros. ¿Quién paga? El proletariado, los campesinos, los obreros, los pobres.”

Distintas situaciones de la lucha de clases son presentadas en valiosas escenas cinematográficas. La huelga, los esquiroles, la violencia, el partido, la conciencia de clase, el antagonismo, el rol de la mujer en las luchas, entre otros, son elementos que cruzan los distintos momentos de esta película, y que pueden ser narrados a través del humor hasta el drama extremo, pasando por escenas de amor o acción, que como la vida misma son parte de esta gran obra.
Las historias personales y locales se desarrollan con todos sus matices, y el tratamiento creativo logra captar los valores universales a través de los detalles. La historia y los sufrimientos de los obreros y campesinos italianos, es la historia de todos los explotados, eso es capaz de transmitir Bertolucci en una película, que a pesar del paso de los años, conserva una gran actualidad.

La película cuenta con un destacado elenco: Robert De Niro, Gérard Depardieu, Dominique Sanda, Francesca Bertini, Sterling Hayden, Burt Lancaster, Stefania Sandrelli y Donald Sutherland, todos muy jóvenes y en los inicios de su carrera. A su vez cuenta con la famosa música de Enio Morricone y la fotografía de Vittorio Storaro.

En cada uno de estos días, 1 y 2 de septiembre, se proyectará la película en su totalidad, tal como la concibió el director, 250 minutos con un intervalo. Se verá una copia en 35mm conservada por la Fundación Cinemateca Argentina. Habrá funciones a las 14.30 y 19.30 horas.

Para todo aquel que pueda robarle unas horas a la semana laboral es muy recomendable ir a ver en pantalla grande esta importante película. Si no es posible, hay muchas copias online y en DVD para poder disfrutarla.

Algunas escenas de Novecento:

El fascismo

Las mujeres a la cabeza de la lucha

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